Fengari Camp está instalado en el interior del cráter, rodeado de bosque nublado. Durante el día, las paredes volcánicas guardan neblina baja y silencio; los senderos se recorren a pie o a caballo. De noche, esas mismas paredes bloquean el resplandor de la ciudad — el cielo se ve distinto aquí. Estás a media hora de Quito, pero se siente a un mundo de distancia.
Fengari Camp es un proyecto familiar. Lo construimos para compartir el lugar donde elegimos vivir: pocas habitaciones, atención directa de sus dueños y espacios pensados para desconectarse — no para el celular. Aquí el lujo es el silencio del cráter, el agua caliente después de la caminata y una fogata bajo un cielo sin luces de ciudad.
Cada habitación tiene baño privado. La casa completa incluye cocina equipada, sala común y terrazas — con el cráter como telón de fondo.
Cuatro habitaciones pensadas para grupos y familias, cada una con baño propio y vista al verde del cráter.
Un espacio compartido para las noches frías del cráter — café en la mano, montañas al frente.
Equipada para preparar tus propias comidas, con parrilla exterior para las noches en grupo.
Uno de los pocos alojamientos de la zona con piscina — nadar rodeado de paredes volcánicas no se olvida.
Ideal para las noches despejadas, cuando el cráter deja ver el cielo completo.
Terraza abierta para las noches en grupo. De día, organizamos cabalgatas por los senderos del cráter.
"Despertar dentro de un cráter, con la neblina bajando por las paredes, es algo que ninguna foto logra explicar."Huésped de Fengari Camp